martes, 7 de febrero de 2012

Consuelo


Me regocijo en el consuelo del amor de Dios.

Soy responsable de mi felicidad y mi paz mental. Cuando descanso en momentos callados de oración, puedo sentir la presencia de Dios en mí y a mi alrededor. Mis preocupaciones se disipan y mis temores se disuelven. Encuentro paz en la conciencia de que Dios, la fuente eterna de consuelo, está conmigo siempre.

Saber que nunca estoy solo me da fortaleza. La seguridad de la ayuda siempre presente aumenta mi gozo. Aplico este conocimiento a cada parte de mi vida.

Bien sea que pague cuentas, vea a un médico, cuide de un ser querido o vea las noticias, la presencia de Dios me consuela. Sé que dondequiera que esté, Dios está. Éste es el consuelo mayor de todos.

Cambiaré su llanto en gozo, los consolaré y los alegraré de su dolor.--Jeremías 31:13

-La Palabra Diaria.

lunes, 6 de febrero de 2012

Dejar ir


Dejo ir condiciones y pensamientos antiguos y permito que Dios dirija mi vida.

Hoy libero. En silencio y con confianza, cedo el paso a la dirección divina. Al dejar ir condiciones y pensamientos antiguos, siento una paz profunda. Tengo la seguridad de un día exitoso. Mi día está lleno sólo de lo que es bueno y deseable.

Al descansar en la conciencia de que Dios está conmigo y en mí, mi brújula interna marca el camino por donde debo ir. Estoy lleno de seguridad y satisfacción profundas, porque sé que soy dirigido por el Espíritu.

Hoy dejo ir y permito que la vida y el amor de Dios fluyan por medio de cada célula de mi cuerpo. Hoy dejo ir y permito que Dios dirija mi pensamiento, mi hablar y mis actividades. Hoy pongo mi confianza en Dios y todo está bien.

Por Jehová son ordenados los pasos del hombre y él aprueba su camino.--Salmo 37:23

-La Palabra Diaria

viernes, 3 de febrero de 2012

Orden divino


El orden divino se establece en mí y en mi vida.

Al pensar en el orden, me maravillo en la naturaleza. Los árboles desnudos del invierno siguen su patrón interno para convertirse en un follaje verde en la primavera. Las aves siguen su brújula interna para hacer su migración anual. El sol sale cada mañana en el este y se pone en el oeste.

Soy parte del orden de la vida y estoy inmerso en él. Mi respiración es ordenada y rítmica, como lo es el latido de mi corazón; ninguno de los dos requiere mi control ni dirección. Descanso en el fluir del orden divino y permito que Dios se exprese en mí y por medio de mí, guiando mi desenvolvimiento. Con cada día, el orden divino se manifiesta en todo lo que pienso, digo y hago; y siento gratitud.

Hizo la luna para los tiempos; el sol conoce su ocaso.--Salmo 104:19

-La Palabra Diaria

jueves, 2 de febrero de 2012

Gozo


Mi vida está llena de gozo.

Comienzo este día con un corazón gozoso, lleno de expectativas positivas. Siento gozo de muchas maneras --viendo a un niño jugar, amando a mi mascota, hablando por teléfono con un amigo.

Si los retos se presentan en mi camino, hago lo que debo hacer, sin preocupación ni drama. Aprecio la vida que se me ha dado y las oportunidades que surgen. Doy a otros en servicio amoroso y me esfuerzo en ser una influencia positiva en el mundo a mi alrededor.

El gozo no proviene de fuera de mí; emana del Espíritu en mí. Refleja las decisiones que tomo, momento a momento. Al terminar el día, doy gracias por las bendiciones manifestadas. Mi vida está llena de gozo.

Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros.--Juan 15:11

-La Palabra Diaria

miércoles, 1 de febrero de 2012

Entrar


Con paz en mi corazón, avanzo en el viaje de mi vida.

Se ha dicho que todo viaje comienza con un paso. ¿Hay un paso que debo dar en mi vida ahora? ¿Necesito avanzar en mi trabajo? ¿En una relación personal? ¿En mi vida espiritual? Si la respuesta es "sí", doy ese paso ahora. Este paso puede ser abrir mi corazón a ideas y posibilidades nuevas, buscar nuevas avenidas de autoexpresión, o descubrir nuevas maneras de aprender, crecer y expresarme como un ser espiritual.

La vida es un viaje de pasos pequeños. Algunos requieren gran valor y fortaleza. Otros sólo requieren el deseo de avanzar y experimentar algo nuevo. Con cada paso, entro en una nueva experiencia que es sólo mía. Prosigo ahora con fe en Dios y confianza en mí mismo.

He puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar.--Apocalipsis 3:8

-La Palabra Diaria